Cinco asanas de yoga para un vientre plano y fuerte

Textos: Isabel López Fabre | Fotografía: Rubén Grimón

Ya sea porque ya eres yogui o porque eres deportista, tener una zona abdominal fuerte es fundamental para cubrir tus órganos abdominales vitales: hígado, bazo, páncreas, estómago, intestino grueso y delgado, vesícula y apéndice.

 

Además, en la parte inferior de la pelvis encontramos los órganos reproductivos, y en la parte superior se encuentra el diafragma. Así mismo, en la parte posterior del torso están los largos músculos de la columna. Con todo esto, pretendo hacerte entender que, además de tener un vientre plano y fuerte para que te sientas mejor en el exterior, es muy importante mantenerlo así (y esto debería ser mucho más sustancioso) por tu interior. Si mantienes tu musculatura abdominal sana y equilibrada, ayudas a mantenerte de pie con estabilidad y comodidad; principio básico del yoga, ya lo dijo el maestro Patanjali en los Yoga Sutra (11.46 Sthira Sukham Asanam: Postura estable y cómoda), permitiéndote así amplitud de movimientos seguros y completos.

Si el músculo abdominal está altamente tonificado, puede llegar a ser lesivo, ya que este se vuelve hipertónico aplastando otros músculos, pudiendo, incluso, deformar las costillas. Esto puede convertirse también en un problema para la columna.

Así que, como todo en la vida, hay que encontrar el equilibrio. Yoga consiste en crear espacio, desde las asanas que a continuación se presentan, pasando por supuesto por los pranayamas.

Un cuerpo y una mente flexibles te dan una vida más estable y tranquila.

Estas asanas están contraindicadas para embarazadas y, aquellas personas con problemas en la zona lumbar, deben ser muy prudentes si las van a incluir en su práctica de yoga.

Como decía al inicio, ya sea porque eres yogui o deportista, si tienes una cadera estable y un core fuerte, consigues mejor rendimiento y menos riesgo de lesionarte. Casi todas las asanas de yoga involucran el core para mantener la posición estable. Realizando movimientos dinámicos potencias esa fortaleza y estabilidad.

Busca armar tus bases con amor incondicional y consciencia; consciencia corporal y en tu respiración. Empieza por amarte para luego amar a otros.

Hoy es un buen día para enfocarte en mejorar, armando una buena base para enriquecer tu vida. Nos vemos en la esterilla! Namaste.

ASANAS:

GATO-VACA MODIFICACIÓN 1
Mantén el brazo y la pierna que están elevados, activos y rectos. Activa bien tu abdomen y alarga las cervicales con tu mirada fija en un punto hacia el suelo o la punta de tu nariz (drishti) favoreciendo así tu concentración. Realiza 5 respiraciones por cada lado.

 

 

 

 

 

 


GATO-VACA MODIFICACIÓN 2
Lleva la rodilla de la pierna elevada hacia el codo del brazo elevado, activando al mismo tiempo tu core y curvando la espalda, fijando tu drishti en la punta de tu nariz.

 

 

 

 

 

 



ADHO MUKHA SVANASANA
PERRO BOCA ABAJO CON PIERNA EXTENDIDA
Alarga los brazos desde los codos hasta los hombros. Lleva el pecho hacia los muslos y siente el estiramiento desde las manos hacia los talones. Una vez en la postura, eleva la pierna hacia el cielo tratando de dejar tus caderas cuadradas, mirando ambas hacia el frente asegurándote de que el talón de la pierna que esté en el suelo. Igualmente, estira bien la espalda desde el cuello hacia los glúteos. Realiza 5 respiraciones con cada pierna.

 

 

 



VASISTHASANA PLANCHA LATERAL
Desde la postura de la plancha con las manos bien enraizadas en el suelo con las muñecas a la altura de tus hombros, gira el cuerpo hacia un lado activando bien el brazo que se queda en el suelo y extendiendo el otro brazo hacia el cielo. La cadera debe mantenerse bien alta y los pies firmes juntos. Esta postura completa es avanzada; existen modificaciones para no cargar demasiado los brazos, teniendo muy en cuenta que la cadera debe permanecer alta. Realiza 5 respiraciones por cada lado.

 

 

 

 



UTTITHA TRIKONASANA
POSTURA DEL TRIÁNGULO EXTENDIDO
Mantén estirado y recto el brazo extendido hacia arriba. Los pies firmes y enraizados en la tierra, rotando externamente ambos muslos. Con cada inhalación, el pecho tiene intención de subir hacia el cielo. Con cada exhalación procura rotar el hombro que queda arriba un poco más hacia el exterior, manteniendo ambos brazos activos. Drishti hacia la punta de la mano del brazo extendido arriba. 5 respiraciones por cada lado.