¿Corremos una ultra?

Running

Textos: Eduardo Loroño

Vaya por delante que este artículo es puramente una opinión personal y en ningún caso estoy animando a nadie a que se lance a por un ultramaratón.

Lo primero: ¿Qué es una ultramaratón? Teniendo en cuenta que una maratón son 42 km, una ultramaratón, por definición, es toda aquella carrera que supere esa distancia.

Entonces, ¿45km es una ultra? para mí, en teoría sí. Pero realmente entendemos por ultra todas aquellas carreras que pasen de 60km.

Llevo haciendo ultras desde hace muchos años. Mucho antes de que fuera una “moda”, cuando el número de participantes no excedía de los 300, muy lejos queda de los 2000 participantes de algunas carreras en la actualidad. Mi salto a la larga distancia no fue el adecuado. No llevé la progresión correcta para este tipo de cambios. Empecé a correr para bajar de peso. Pero el veneno del running se me quedó dentro. Mi primera carrera fue un 10k popular que organizaba una conocida marca de grandes almacenes. Quedé fascinado por el ambiente. Y aquí empecé a errar en mi progresión. Apenas un mes después, hice mi primer medio-maratón. Fue una pesadilla. Recuerdo los últimos 5km como una tortura fruto de la falta de preparación. Pero terminé la carrera, fui finisher y eso borró de mi mente el sufrimiento.

El veneno fue a más y me enganché. A todas estas, mis entrenos nos excedían de una hora diaria alternando pesas y un poco de carrera. Y ni corto ni perezoso, me inscribí en mi primera ultra. Una carrera que se celebraba en Tenerife de 65km. Voy a hacer spoiler: terminé la carrera y me encantó… Pero no me preparé correctamente para la carrera. Tardé mucho en recuperarme, arrastré varios meses una lesión de gemelo y demás fallos de motor que, con el tiempo, se recuperaron.

Para hacer una carrera de este tipo, hay que preparar el cuerpo a conciencia. Es mucho tiempo el que va a estar el cuerpo en movimiento y sometido a un estrés para el que el ser humano actual no está diseñado.

Prepararse físicamente para un desafío como un ultra trail, no es sencillo. Hay muchas variables que se deben controlar, pero tampoco es tan complicado como podría parecer.

La duda que surge en estas preparaciones es: ¿Cuántos kilómetros semanales tengo que hacer? Normalmente, cuando empezamos a preparar este reto, se suele entrenar unas 6 veces por semana, descansando un día entero.

Es conveniente alternar carrera con entrenamiento funcional con pesas. Aunque parezca mentira, las pesas son altamente importantes en esta preparación. Nos ayudan a prevenir lesiones, puesto que fortalecemos los músculos directamente implicados.

Yo, por ejemplo, salía a correr 3 días, y los otros 3, hacía pesas.

Y volvemos a los mismo: ¿Cuántos kilómetros? Honestamente, no tengo la respuesta adecuada para esto. Cada cuerpo es un mundo. A mí, pensar en kilómetros me agobia, así que mi truco es medirlo en tiempo. Hay que tener en cuanta que soy atleta popular, y mi objetivo es terminar. Normalmente, mis salidas eran de no más de 2’5 horas. Realmente entre semana no pasaba de hora y media y me reservaba el tercer día de carrera para el fin de semana, y así poder estar más tiempo.

Luego, está la alimentación. Yo no me privaba de nada; eso sí, evito bollería y bebidas carbonatadas. Cada uno va aprendiendo qué es lo que mejor le va a su estómago en carrera. Hay que tener en cuenta que van a ser muchas horas, y el estómago llegará un momento que dejará de tolerar ciertos alimentos. Yo llevo y hago mi propia comida.

No pretendo dar consejos a nadie, pero sí contarte mi experiencia en este mundo de los ultras.

Para terminar, solo quiero, si me lo permites, darte unos pequeños consejos por si un día decides dar el salto al ultratrail: lo primero y más importante, asesórate bien y pide consejo a aquellos que tengan experiencia. Estar más de 10 horas sin parar no es ninguna broma.

Segundo: el entrenamiento es fundamental. Planifica tus salidas, tus días de gimnasio, tu alimentación. Vas a someter al cuerpo a uso niveles de estrés superlativos, así que más te vale que lo tengas entrenado.

Tercero: ya en carrera, bebe aunque no tengas sed, y come aunque no tengas hambre. No permitas que se te seque la boca, pues eso es el primer síntoma de deshidratación. No permitas que se te vacíe el estómago. El “agujero en el estómago” te avisa de que, o comes ya, o la pájara te tumbará.

Cuarto: asume que eres corredor popular y tu meta es acabar, así que, sé conservador y no te obsesiones ni con el crono ni con el puesto. Eso jugará en tu contra.

Y el cuarto punto me lleva al quinto directamente y te digo en voz alta: ¡No eres Kilian Jornet y jamás lo serás!. No pienses imitarlo en sus planificaciones. Correr solo con una botellita de agua y no comer. Olvídalo ya o lo pasarás mal.

Y por último, sé respetuoso con la distancia y la montaña. En serio, no hagas como yo. Hacer un 10k en asfalto no te acredita, ni por asomo, a correr una ultra.

Me encanta la expresión: “la montaña pone a cada uno en su sitio”. Pues eso mismo: si no respetas eso, te pondrá en tu sitio, y créeme, ese sitio no te va a gustar.

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