Drago

Textos y fotografía: Carlos Vermeersch Santana
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El drago canario (Dracaena draco, del griego bizantino δράκαινα (drákaina), dragona, y del latín draco, dragón) es sin duda uno de los emblemas más representativos de Canarias, siendo el símbolo vegetal de Tenerife. Aunque no sólo se limita a nuestro archipiélago, sino que se distribuye por parte de Macaronesia e incluso en el AntiAtlas en Marruecos (D. d. ajgal), donde se encuentra la mayor población, que antaño erróneamente se creía introducida. De hecho, hay más especies llamadas dragos –algunas de ellas fósiles– en África y Europa, y además un centenar de especies arbustivas distribuidas por Asia, Oceanía y América.

El drago canario pertenece al bosque termófilo. Alcanza los 20 m de altura, y posee hojas verdes afiladas de hasta 60 cm. Desarrolla raíces aéreas que se fusionan con el tronco por su parte basal y se ramifica en dos ramas (dicotomía) con cada floración, que se produce cada 10- 15 años de media, produciendo bayas carnosas naranjas. Por lo tanto, es posible deducir la edad aproximada de un drago. El Drago Milenario de Icod en realidad se estima que tiene entre 250 y 600 años, y con sus 18 m es el drago vivo de mayor tamaño. La gran mayoría de los dragos en Canarias son cultivados. En La Palma, típicamente tienen una ramificación numerosa y basal debido a la poda. El último individuo natural de Gran Canaria pereció en 2009, sin embargo, la isla posee otra especie de drago (Dracaena tamaranae) que se diferencia por su preferencia por ambientes más secos y tener una altura más modesta, una copa menos densa, y hojas azuladas.

Los dragos generalmente tienden a ambientes semiáridos. Se consideran como un grupo icónico dentro del patrón florístico denominado Rand Flora, en el que diversas especies de plantas muestran distribuciones disjuntas por la periferia de África debido al aislamiento por cambios climáticos. Sin embargo, el registro fósil de los dragos indica que más bien estaban distribuidos por la Cuenca del Mediterráneo, donde hace 23 millones de años -coincidiendo con la formación de las islas más antiguas de Canarias- hubo un clima húmedo subtropical. Los dragos crecían en esas selvas lluviosas, pero hace 5 millones de años el clima se secó y las selvas mediterráneas se retiraron hasta quedar los bosques relictos que hoy conocemos como la laurisilva de la Macaronesia. Los dragos en cambio consiguieron adaptarse a los nuevos ambientes semiáridos, pero empujados por la extrema desecación del Sáhara y las posteriores edades de hielo, su distribución se limitó a Macaronesia y el Atlas por el Oeste, y a Socotra y las montañas que rodean al Mar Rojo por el Este.

Los nativos canarios usaban la corteza de drago para confeccionar escudos, hondas, recipientes y tambores.

Al contrario de la creencia extendida de que los nativos canarios desconocían la navegación, según el ingeniero militar Torriani los nativos grancanarios fabricaban barcos de troncos de drago con lastre de piedra y vela de palma para cometer pillaje en Tenerife y Fuerteventura. La “sangre de drago”, llamada así por enrojecerse al entrar en contacto con el aire, ha tenido muchas utilidades, los nativos canarios la usaban para fines curativos y la momificación, tras la conquista fue usada para tinciones, para limpiar y proteger las espadas del óxido, y fue usado por las damas venecianas para conseguir su famoso pelo dorado. No es de extrañar que los aborígenes de Tenerife llegaron a rendirle culto a un gran individuo de drago de 21 m, en el que cavaron un pequeño santuario, según describió el conocido naturalista Alexander von Humboldt.

Habitad del Drago

Nombre científico:
Dracaena draco

Familia: Asparagaceae

Otros idiomas:
EN: Canary Islands dragon tree,
NL: Drakenbloedboom,
FR: Dragonnier des Canaries,
DE: Kanarischer Drachenbaum

Altura: hasta 20 m

Fenología: Nativo

Hábitat: Bosques termófilos entre los 100 y 600 msnm, excepcionalmente entre los 30 y 975 msnm

Estado de conservación: En peligro crítico

Distribución: Todas las islas salvo Fuerteventura y Lanzarote, con poblaciones naturales en Tenerife

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