¿Es posible la retractación en la comunicación de la extinción laboral?

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La definición clásica nos dice que un contrato de trabajo es “un acuerdo entre empresario y trabajador por el que éste se obliga a prestar determinados servicios por cuenta del empresario y bajo su dirección, a cambio de una retribución”.

La definición clásica nos dice que un contrato de trabajo es “un acuerdo entre empresario y trabajador por el que éste se obliga a prestar determinados servicios por cuenta del empresario y bajo su dirección, a cambio de una retribución”. Y la relación laboral finaliza, por duración determinada, al llegar la fecha acordada en contrato o al finalizar la obra o servicio por el que se fue contratado, y en caso de relaciones indefinidas, normalmente (aunque existen otras causas), hasta que una de las partes pone fin a la misma (o bien por despido -empresario-, o bien por baja voluntaria – trabajador-).
La cuestión que analizamos es si una vez comunicada esta decisión de extinción por una de las partes, ¿es posible que se retracte de la misma, y anule su decisión y la relación laboral siga vigente?

EN EL CASO DE DECISIÓN DEL EMPRESARIO, su decisión de dejar sin efecto el despido ya comunicado y hecho efectivo al trabajador sólo es válida cuando:

• Es aceptado por el trabajador; o
• Cuando dicha retractación se produce entre el momento de preaviso y la efectividad del despido (lo que suele ocurrir solo en los despidos objetivos en los que debe preavisarse, no siendo esto frecuente en los despidos disciplinarios). Con lo cual, esa retractación unilateral del empresario tras la fecha de efectividad del despido no es posible. Y la consecuencia de esto es importante: pues en caso de producirse esta válida retractación, permite reanudar la relación laboral, por lo que si el trabajador no se reincorpora puede ser sancionado por falta de asistencia al trabajo, o la inasistencia considerarse dimisión. En cambio, no puede considerarse válida la retractación cuando se produce sin aceptación del trabajador una vez extinguida la relación laboral, por lo que el rechazo del trabajador a la readmisión no supone dimisión.

EN EL CASO DE DECISIÓN DE TRABAJADOR, su decisión de dejar sin efecto su baja voluntaria ya comunicada, puede dar lugar a dos supuestos:

1. Que la entrega de la solicitud del trabajador de baja voluntaria a la empresa tenga efectos inmediatos, quedando por tanto la relación laboral extinta sin que sea posible reactivar el contrato por la simple voluntad unilateral del trabajador, siendo necesaria en este caso la voluntad de la empresa, la cual puede aceptar la readmisión o considerar que la baja se ha producido a todos los efectos.

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2. Que la entrega de la solicitud del trabajador de baja voluntaria en la empresa se realice con el preaviso a su fecha de extinción (lo más común es preavisar con 15 días de antelación, aunque varía según cada convenio colectivo) y la retractación se produzca durante ese período de preaviso. Esta es la gran novedad introducida recientemente por el Tribunal Supremo, que ha entendido que en este supuesto la retractación es válida y que el contrato se mantiene vigente por los siguientes motivos:

• Porque, aunque la finalidad del preaviso es proteger los intereses del empresario, opera también a favor del trabajador asegurando la continuación de la relación laboral durante el período de preaviso.
• Por la aplicación del principio de conservación del negocio que aconseja admitir la retractabilidad en las decisiones extintivas.
• Por la aplicación del principio de buena fe, que permite la retractabilidad siempre que no se causen perjuicios sustanciales a terceros (por ejemplo, que el empresario no haya contratado todavía a otra persona para el puesto
que ocupaba el trabajador que había comunicado su dimisión).

Por tanto, si el trabajador que ha comunicado su baja voluntaria con el preaviso normativamente establecido, se retracta en ese plazo, la empresa no puede proceder a darle de baja en la Seguridad Social transcurrido ese período porque tal baja será considerada como un despido improcedente, con la consecuencia correspondiente, el abono de la indemnización que legalmente le corresponda.

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