Majanicho, ¡lo encontré!

Majanicho

Texto y fotografía: Luis Yrissarri | losviajesporelmundo.com

Llevaba tiempo buscándolo. Majanicho es, quizás, uno de los lugares con más encanto de los que he visitado últimamente. Es ese lugar donde, a cualquiera de nosotros, nos saldría del alma un… “¡aquí me retiraría yo!”

Y es que claro, este lugar se encuentra en el norte de Fuerteventura, a unos 30 minutos conduciendo por la carretera vieja desde Corralejo.

Aquí apenas hay turismo. No hay farolas ni asfalto. No hay hamacas ni cremas solares, ni siquiera tiendas que vendan balones o colchonetas de playa. Aquí lo único que hay es paz, está alejado de todo.

Hoy escribo estas palabras con la mirada perdida, sin saber hacia dónde mirar. Todo me parece abrumador.

Estoy sentado en el borde de esta pequeña cala. Delante de mí, una playa con la arena llena de conchas. El agua es clara. Tanto, que soy capaz de ver cualquier detalle a través de ella. Los peces se mueven a sus anchas, casi como mi propia imaginación. Todo (o podría decir “nada”) ocurre sentado en un banco de madera gastado por el salitre, cerca de una de esas puertas azules que han experimentado el mismo trato por el sol y el mar.

Las campanas de la Ermita de Nuestra Señora del Pino anuncian las doce. Mientras, algunas gaviotas vuelan y se lanzan a por su almuerzo en estas tranquilas aguas. Podría decirse que hacen algo de trampa, ya que el agua es tan clara que tienen su objetivo demasiado fácil.

Así parece que es la vida aquí, tranquila y sin preocupaciones. Los minutos juegan a ser horas, todo pasa muy lento. Es el gran premio: ver la vida pasar De vuelta a la realidad, sigo sentado en esta orilla custodiada por pocas casas. Las suficientes. Aquí aún se guardan las barcas a las puertas de estas casas. Majanicho sigue manteniendo el encanto de lo que fue el típico pueblo de pescadores 20 años atrás. Ojalá nada cambie y dentro de 30 años todo siga en su mismo lugar.

Si quieres descubrir Majanicho, puedes llegar tanto desde El Cotillo como desde Corralejo, siguiendo la carretera de tierra que recorre el norte de Fuerteventura.