O

Ocho preguntas que todos los novios se hacen

3, 2, 1… ¡Nos casamos!

Textos: Marisa Sarget

1. ¿Cómo elegir el tema de la boda?

Las bodas más bonitas son aquellas que visualmente están integradas. Para ello, se debe elegir un concepto en torno al cual girará todo. Se puede recurrir a gustos de los novios, profesión, aficiones… o vincularlo a algún elemento del entorno donde se celebrará en enlace. Después, se establecerá la paleta de color que se empleará siempre para dar uniformidad a toda la decoración.

2. ¿Cuándo se envían las invitaciones?

Las invitaciones deben enviarse con un mes y medio de antelación. Muchos novios crean un “save the date” que se manda meses antes, incluso a través del móvil, indicando la fecha de la boda. Esto facilita que los invitados se reserven ese día. Es muy recomendable crear una web sencilla que contenga la información básica de la boda (horarios, lugares, etc.) y un cuestionario que permita recoger las confirmaciones y alergias alimentarias. Esto facilita notablemente la organización posterior.

3. ¿Con cuánto tiempo se debe elegir el vestido de la novia?

Los tiempos de elaboración dependen de si el vestido se hace a medida o si es prêt- â-porter. En el primer caso sería suficiente con unos ocho meses de antelación y, en el segundo, con tres. Son tiempos orientativos que dependerán de la dificultad o laboriosidad del vestido así como de la demanda que tenga el mismo.
Una vez elegido el modelo, se planificarán una serie de pruebas que permitirán adaptarlo a la novia. Por eso, no es conveniente elegirlo con más tiempo del indicado.

4. ¿En novio con chaqué?

La etiqueta del novio la marcará el espacio y el tipo de ceremonia que se lleve a cabo. Generalmente, los novios que se casan por la Iglesia lo hacen con chaqué o traje oscuro. Si el novio opta por chaqué, los padres, hermanos y testigos deberán llevarlo también.En las ceremonias civiles no se debe utilizar chaqué. En otros países los novios y el círculo más cercano se visten con smoking. Esta tendencia llega a España de la mano de los extranjeros que contraen matrimonio con españoles.

5. ¿Hotel o finca?

Esta es una de las primeras preguntas que debemos resolver para comenzar con la organización de una boda. Todo dependerá de la procedencia de los invitados y del lugar de la ceremonia. Si la boda es civil y se quiere hacer un acto fuera del juzgado, lo más conveniente es una finca. Si tenemos muchos invitados que se trasladan desde fuera, hacer la celebración en un hotel facilita mucho las cosas.
Siempre se ha de tener en cuenta que no debe haber mucha distancia entre el lugar de la ceremonia y de la celebración. En caso contrario lo más conveniente es contratar autobuses.

6. ¿Cuántos platos en el menú?

Tradicionalmente los menús de boda tenían un entrante y dos platos fuertes, carne y pescado. Con el tiempo, ha ido ganando protagonismo el cóctel por ser un momento en el que los invitados pueden interactuar mejor y ser más informal. Cada vez más son las bodas en las que se incluyen puestos de cocina en vivo y se deja el menú de la comida o la cena con un solo plato principal. Los invitados suelen agradecer acortar los tiempos de estar sentados y poder disfrutar de mayor libertad para mover y variedad en la comida.

7. ¿Cuánto dinero necesito para organizar mi boda?

Los presupuestos en bodas pueden ser infinitos, pero también se pueden ceremonias y celebraciones de bajo coste. Lo más importante es saber priorizar y preguntarnos qué es lo más importante, a qué queremos dedicar más recursos. Sólo así conseguiremos organizar una boda que se adecúe a nuestros gustos y no se exceda del presupuesto inicial.

8. ¿Qué hace un wedding planner?

El wedding planner u organizador de eventos es un profesional que ayuda y guía a los novios durante todo el proceso. Les ayuda a dar respuesta a estas y muchas más preguntas, les asesora gracias a su profesionalidad y experiencia y gestiona el día de la boda donde es más necesario que nunca apoyarse en alguien para que todo salga bien.
Las bodas más bonitas son aquellas que visualmente están integradas. Para ello, se debe elegir un concepto en torno al cual girará todo. Se puede recurrir a gustos de los novios, profesión, aficiones… o vincularlo a algún elemento del entorno donde se celebrará en enlace. Después, se establecerá la paleta de color que se empleará siempre para dar uniformidad a toda la decoración.

CategoriesSin categoría