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El running y las redes sociales

Abrabajada de Canaryfly
Runners y las RRSS

Textos: Eduardo Loroño

Hay un chiste que me hace bastante gracia y circula por ahí, que dice: “¿En qué se diferencia un runner de uno que sale a correr? En la cantidad de ropa fosforita que lleva.” ¡Vale: es muy malo!

Antes, te ponías cualquier camiseta de propaganda, cualquier pantalón de chándal y cualquier calzado deportivo… y ¡venga, a correr a la calle! A día de hoy, eso es impensable. ¿Cualquier calzado deportivo? Que me aspen si se me ocurre salir con cualquier calzado. Ahora miramos si es pronador o supinador (tipo de pisada), el peso de la zapatilla, si es apta para mi peso, si es para corta, media o larga distancia… y un sinfín de características.

Y como algo se ponga de moda en esta materia, pues hay que comprarlo. Ejemplo: el minimal running, un tipo de forma de correr que se basa en “cuanto menos, mejor”. Las zapatillas apenas tienen suela para sentir más el contacto con el terreno. Esto lleva un periodo de adaptación, pero da igual, ya me las compro sin suela y a correr.

Runners y las RRSSDe la misma forma que el running se convirtió en “pandemia”, lo mismo sucedió con las redes sociales. Nadie duda de que las redes sociales forman parte muy importante de nuestro día a día. No solo me refiero a los que se dedican de manera profesional a trabajar con ellas, sino que hablo también de cualquier hijo de vecino que sube una foto “guay”, la comparte y espera ansioso la cantidad de likes que va a recibir.

¿Y qué sucede si unimos el running y las redes sociales? Pues que tendremos una legión de personas en la calle practicando deporte, haciéndose selfies y compartiéndolo en las redes sociales.

No solo selfies, sino sus logros en la carrera del día; si han bajado ese kilito de más o no; sus rutinas de entrenamiento y hasta esas nuevas megaultravoladoras zapatillas que se acaba de pillar en esa página de Internet a mitad de precio.

Yo me aventuraría a decir que las redes sociales han fomentado, aunque sea un poco, la práctica deportiva. Existen un sinfín de apps para smartphones donde puedes registrar tus logros y crear o participar en comunidades de runners. A su vez, esas apps puedes vincularlas con tus redes sociales. Esto es oro puro para las marcas, pues se traduce en infinidad de datos de usuarios a los que enviar publicidad según sus gustos, por ejemplo. ¡El mundo del big data! Pero no me voy a meter aquí porque esto es terreno de expertos.

Volvamos al running y a las redes sociales. Hoy día, todos los aficionados, aparte de publicar sus logros, se apuntan a carreras, entran en los perfiles sociales de esas carrera, consultan trazados, las fotos de años anteriores y las clasificaciones.

Otra práctica muy común es entrar en los perfiles de las marcas deportivas para ver ese último modelo de calzado con el que aquel corredor ganó aquella carrera.

En definitiva, el running y las redes sociales son casi un estilo de vida. El socialrunner es una figura que va creciendo cada vez más. Y, que conste, que si esto hace que dejemos la vida sedentaria y nos lancemos a la calle a correr, ¡bienvenido sea!