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Ruta Termesana (Lanzarote)

Timanfaya - Lanzarote

Textos: Carlos Antolín Carruesco | wildcanarias.com

Este relato habla de la ruta Termesana, una ruta que tiene principio pero que no tiene fin.

Sin mirar atrás, alejándome de estos parajes de ensueño, matices y detalles empiezan a desdibujarse en las sombras de mi memoria, sombras que nada pueden sobre el recuerdo de la emoción, emociones que ese día, paso tras paso, se fueron grabando a fuego en lo más recóndito de mi consciencia; el eco de las emociones persisten en un bucle infinito rememorando aquel eterno presente en Timanfaya a través de la ruta Termesana; porque la memoria de los sentimientos carece de olvido; cenizas, viento, silencio, lava y volcanes fundidos en azul, inolvidable y desdibujada Termesana viajando eternamente en el laberinto de mis emociones; recuerdos retroalimentados por los dibujos de una fotografía siempre viva y real, viajando ya sin fin, a través de las nubes de este presente y futuro mundo digital.

Desde el mirador de Montaña Rajada la ruta Termesana se abre de par en par mostrándonos un paisaje apocalíptico, único, irrepetible…

Paisaje TimanfayaMe encuentro con el paisaje de Timanfaya, origen de la vida. Y al igual que hay un idioma materno que te enseña a nombrar las cosas, hay un paisaje materno, con el que aprendes a ver el mundo. Luego conoces más lenguas y más paisajes, y pueden ser más bonitos, pero ninguno te parece mejor. Éste es el espejo en el que me empecé a mirar cuando era pequeña” – Rosa Betancort.

A ella, mi amiga, quien me abrió a los ojos su corazón y su paisaje materno, Timanfaya!.

Extensos campos de basaltos cuyas formas y texturas variaron según la velocidad de losEntrada Parque Timanfaya flujos, unos magmas que rondan los 3 siglos de antiguedad, colores que los gases a ras de suelo pintaron de verdes, azules y amarillos, desiertos de piedra y roca que los vientos enfriaron y cristalizaron, elementos todos ellos que configuraron el actual Parque Nacional de Timanfaya, un paisaje lunar recién nacido, donde la vida se arraiga durante el correr de los siglos, hongos y líquenes son los precursores de una flora que se aferra a la vida en condiciones extremas: ahulagas, barrillas, malvas, higueras, flora en un campo de cenizas que empiezan a poblar este desierto de lavas y montañas. Timanfaya es un sueño dentro de otro sueño, un paisaje lunar que te sumerge en un estado, donde las emociones pasan a ser el protagonista absoluto de un ser humano que constantemente busca racionalizarlo todo.

Relieve Timanfaya

“A mí, por lo menos, me ha sucedido varias veces. Y es porque en estas tierras nuestras, de impresionante silencio y trágica soledad, se siente que todavía no ha terminado el día sexto del Génesis, y que aún circula por ellas el soplo creador. Y por eso las llamo las tierras de Dios…”

Carlos Antolin Carruesco

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