Slow deco

Textos: Esther Herrera

La slow deco no solo es un estilo decorativo, es también un modo de vida. Esa sensación de llegar a casa y disfrutar de cada rincón, sentir que al cerrar la puerta dejamos atrás el estrés y preocupaciones del día a día, para entrar en un lugar que nos transmite calma, tranquilidad y serenidad para disfrutar y relajarnos.

Espacios abiertos, diáfanos, funcionales y con el menor número posible de tabiques. Pocos obstáculos y una decoración sencilla y poco recargada, son sus principales cacterísticas.

Importante también es aprovechar al máximo la luz natural y dejar que pase utilizando cortinas finas. Mantener todo limpio y ordenado para transmitir buenas sensaciones.

Lugares bien iluminados, ventilados y con tonalidades neutras y claras combinadas con tonos azules y con materiales como la madera o tejidos ligeros y de fibras naturales.

El recibidor, el espacio para desacelerar la transición entre exterior e interior, donde dejar todo el estrés, y ya que estamos, también dejar el bolso, las llaves, zapatos, abrigo…

Lo más importante es nuestra actitud y aprender a disfrutar de nuestro hogar. Te damos las claves de este estilo.

En el dormitorio, nada de aparatos electrónicos. Un lugar para relajarse y recuperarse para  el día siguiente. Lo ideal es una iluminación ambiental combinada con tonos neutros que faciliten la relajación. Un espacio acogedor que nos proporcione energía positiva y donde descansar con tranquilidad.

La cocina, otro punto importante, ideal si seguimos con la filosofía “slow”. No se trata solo de cocinar, sino de disfrutar cocinando y comiendo. Superficies limpias y ordenadas, dejando a la vista los electrodomésticos del día a día y el resto recogidos. Intentar siempre que estén limpias y ordenadas, y siempre que sea posible, conectadas con el salón. Con abundante luz natural, importante que haya una estación de reciclaje y decorar con plantas aromáticas.

Las plantas, no se trata de tener la selva amazónica en casa, basta con unas plantitas que den armonía y calidez. Nos aporta tranquilidad y ocuparnos de ellas nos aporta beneficios, si eres afortunado y tienes terraza o patio ya sabes de lo que te hablamos.

Rincones para desconectar, un lugar donde leer, descansar, oir múscica o hasta tejer se trata de tener “nuestro rinconcito”.

Si además de tu casa quieres también una vida slow, ten en cuenta lo siguiente…

SLOW GARDENING

Un jardín con plantas y flores adaptadas al clima y paisaje, y sin abusar del consumo de agua y de productos químicos.

SLOW FOOD

Alimentos naturales y de temporada, es la base de la gastronomía slow.

SLOW DESIGN

Objetos artesanales o reciclados. En definitiva, una vida en contacto con la naturaleza. Una vida sin prisas que nos aporte tranquilidad, relax y equilibrio para disfrutar y apreciar la vida.

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