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Tu suelo pélvico ¿por qué no trabajarlo mientras volamos?

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Textos: Adoración Gil Bolaños

 

pelvis1Cuando hablamos de suelo pélvico hacemos referencia a todos los músculos que tapizan la base de la pelvis. Cada día más preocupa el tenerlo en condiciones, ya que las mujeres, principalmente, durante nuestra vida, acumulamos bastantes factores de riesgos que hace que su función peligre. Cuando esta musculatura disfunciona, peligra la continencia urinaria y anal, la estabilidad de las vísceras de la pelvis menor, así como la calidad de nuestra vida sexual.

¿Por qué no aprovechar mientras volamos y lo trabajamos? ¿Estás preparado? Hay dos ejercicios claves, que si somos constantes, nos ayudan a mejorar las condiciones de esta parte del cuerpo.

Siéntate correctamente, con tu pelvis pegada al asiento. Coloca tu columna pegada al respaldo. Cierra tus ojos y prepárate para sentir, sentir cómo se contraen tus músculos con gestos muy sencillos.

El primer ejercicio es apreciar el movimiento de la musculatura del suelo pélvico. Cierra tus ojos y dirige tu atención a la base de la pelvis con el fin de sentir los cambios a los que son sometidos los músculos cuando tú le das órdenes. Contrae tu zona anal o vaginal, como si quisieras evitar que se te escape un gas. Aprecia la diferencia de tensión, entre una contracción y una relajación. Intenta contraer lentamente pero en toda su amplitud, en todo su recorrido, hasta que completes el movimiento. Luego relaja, intentando sentir el cambio de reducción de la contracción. Debes hacer descansos entre contracción y relajación. Cuando lo domines intenta mantener una contracción durante ocho segundos y luego en la progresión, intenta mantener hasta diez. Esto te ayudará a dominar el músculo.pelvis3

El segundo ejercicio nos ayuda controlarlo de forma más global, ayudándonos de otros músculos, que es como realmente trabaja en nuestra vida cotidiana. Es, quizás, el ejercicio más efectivo. Continúa bien sentado, con tu columna bien apoyada. Ahora, vas a cerrar los ojos. Siguiendo la dirección de tu mandíbula, vas a introducir tu mentón hacia detrás, contra el reposacabezas y hacia el techo del avión. Si colocas tus manos en la parte baja de tu abdomen, sentirás que mientras haces este ejercicio, tu abdomen se contrae. De igual forma, si diriges tu atención a tu suelo pélvico, él también se contrae. Esto te da una información, y es que, donde está tu cabeza, está la respuesta de tu suelo pélvico. Si mantienes esta posición de la cabeza, atrás y arriba desde el mentón, tu abdomen se activa y tu suelo pélvico se activa. Ahora, mientras mantienes esta posición, vas a hundir la parte baja abdominal, por debajo del ombligo, justo debajo de tus manos. Vas a introducir esta parte del abdomen, hacia el respaldo del sillón y lo vas a llevar como si lo subieras por el respaldo hacia arriba. Sentirás que tu suelo pélvico se contrae, elevando el ano principalmente. Este ejercicio consiste, manteniendo el mentón metido y llevando tu cabeza al techo del avión, de forma discreta. Introduje tu abdomen hacia el respaldo y arriba mientras echas el aire lentamente, exhalando con los labios ligeramente fruncidos.

Esta es tu tarea para poder mejorar la función de tu suelo pélvico. Sentirás, si eres constante, que mejora tu salud sexual, tu capacidad de retener la orina, principalmente cuando te expones a los esfuerzos. Intégralos en tu vida deportiva, realizando el gesto deportivo con un mentón metido y tu columna crecida, mientras exhalas, ya que la respuesta es mucho más potente, sobre tu abdomen, que es tu faja abdominal y tu suelo pélvico. Proponte hacer tres repeticiones al día de veinte contracciones.

Buen viaje y date una oportunidad.

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