Yoga

Textos: Isabel López Fabre | Fotografía: Rubén Grimón

Ahora que la primavera está a la vuelta de la esquina, podríamos prestarle un poquito más de atención a nuestro ‘corazoncito’.

El buen tiempo se presta a destaparnos y, al hacerlo, dejamos al descubierto nuestro pecho, pudiendo también beneficiarnos de la exposición natural al Sol y optimizando los beneficios de la vitamina D. De esta manera, ayudamos al cuerpo a absorber minerales de los alimentos consumidos, fundamentales para nuestros huesos, el sistema inmune, el nervioso o el sistema cardiovascular, directamente relacionado con el buen funcionamiento del corazón.

En una clase de yoga, gracias a la respiración consciente (respiración ujjayi) y una secuencia de asanas como las que presento en este artículo, lograrás mantener un ritmo cardíaco saludable.

Comprometiéndote con una práctica de yoga asidua, podrías llegar, incluso, a reducir las arritmias cardíacas, las cuales pueden generar accidentes cerebrovasculares, ya que hay ciertas asanas que logran enfriar el cerebro y calmar la mente, disminuyendo, de esta manera, posibles síntomas de ansiedad y depresión.

Así mismo, aquellos que sufran de hipertensión, lograrían reducirla practicando con regularidad esta disciplina.

El cuarto chakra o centro de energía de nuestro cuerpo, es nuestro centro de amor, compasión y disfrute. Situado en el plexo solar, se le conoce como el chakra del corazón y los pulmones. Las asanas que aquí se presentan te ayudarán a abrir tu plexo solar y mover la energía del amor hacia ti mismo y hacia los demás.
Anímate a introducir estas posturas en tu práctica para estimular el corazón y mejorar la circulación en diferentes regiones de nuestro cuerpo.

Realizando flexiones posteriores con un estiramiento profundo de toda la parte frontal del cuerpo, favoreces la apertura del corazón, explorando el camino hacia tus propios límites, sintiendo compasión hacia ti mismo, reconociendo el amor puro de tu corazón.

No persigas la perfección de las asanas; céntrate en la apertura del corazón, consiguiendo, así, un camino hacia la libertad.

Para la consecución de las asanas que se presentan a continuación, es necesaria una práctica avanzada. En caso de que las vayas a practicar sin la ayuda de un profesional, hazlo desde la humildad y con consciencia corporal.

SETU BANDHA SARVANGASANA
(MEDIO PUENTE)

Con la inspiración, presiona por los pies para levantar las caderas, manteniendo espacio
en la región lumbar.

UTTANA PADASANA

Esta asana expande completamente las paredes del pecho y mantiene la región dorsal de la
columna flexible y sana. Presta mucha atención al cuello al dejar caer hacia atrás la cabeza.

URDHVA DHANURASANA
(PUENTE)

Asana más avanzada. Rota los hombros para colocar los codos apuntando directamente hacia arriba.
Con una inspiración, presiona sobre la parte superior de la cabeza con las caderas alzadas del suelo y reafirmando la posición de los codos y los hombros.

SUPTA VIRASANA

Mantén las rodillas presionando contra el suelo, los muslos rotando internamente, el coxis para dentro.

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