Abrabajada de Canaryfly
Yoga Volar y más

Textos: Layla Larby | Fotografía: Rubén Grimón

El yoga, en el ámbito de la psicología, se ha convertido en una herramienta eficaz como tratamiento terapéutico dentro del marco patológico de la mayoría de las enfermedades mentales. Esta disciplina, comienza a ser reconocida en occidente desde hace muy poco tiempo. Una de las corrientes psicológicas que adapta este tipo de filosofía, es la “Psicología transpersonal”. Se trata de un movimiento psicológico que considera que la psicología y la espiritualidad son dos aspectos complementarios al desarrollo humano, por lo que intenta realizar una integración entre la práctica psicológica y los principios espirituales e introspectivos del ser, como puede ser el yoga.

No solo se centra en mantener un cuerpo flexible y estar en un estado de relajación durante unas horas, es un compromiso diario contigo mismo.

Esta filosofía de vida está basada en la búsqueda del equilibrio entre mente, cuerpo y espíritu, para hallar la plenitud que nos corresponde por naturaleza. Es una manera de vivir sanos, en todos los sentidos. Con las numerosas técnicas de respiración, las posturas (asanas) y la meditación que requiere esta disciplina, conseguimos unos beneficios y resultados asombrosos, siempre y cuando la persona que lo practique se comprometa y sea disciplinada con su práctica en su día a día. El yoga, por lo tanto, también ayuda a reducir el estrés mental y emocional, llevándonos a un estado de calma y serenidad. Los pensamientos negativos se van disipando y los positivos se van acentuando. Hay que resaltar que esta disciplina es muy rigurosa con su forma de vida. La alimentación es muy importante para esta disciplina, ser cautelosos con nuestras palabras, pensamientos y acciones. No significa que tengamos que sentirnos condicionados por nada, pero sí vivir en un estado de consciencia que nos ayude a comprender la importancia de la responsabilidad que conllevan nuestros actos y pensamientos.

El yoga tiene efectos positivos sobre la depresión leve, ansiedad, estrés y problemas del sueño, incluso, en ausencia de tratamientos farmacológicos. También mejora los síntomas asociados con la esquizofrenia y el TDAH en pacientes con medicación.

Los estudios realizados durante décadas con esta práctica y sus beneficios para los trastornos mentales, demostraron unos resultados óptimos para la recuperación de la persona. Es cierto que hay algunas excepciones dentro del diagnóstico de patologías, como los trastornos alimentarios y problemas cognitivos donde se hallaron resultados contradictorios e inexistentes dentro del proceso de seguimiento y evaluación. Hay numerosos beneficios psicológicos relacionados con el yoga. Además de los ya citados, mejora el humor, alarga la vida y previene las enfermedades degenerativas, mejora la concentración, mejora la relación de pareja y las relaciones sexuales, mejora nuestras relaciones interpersonales, el cansancio mental y nos ayuda a controlar nuestras emociones, por lo que ayuda a superar fobias o episodios maníacos.

Es importante que las personas que deseen o necesiten utilizar esta herramienta tan valiosa como medida terapéutica, acudan a profesionales especializados dentro de este campo. En los últimos tiempos, muchas personas han adquirido cursos para dedicarse a esta disciplina e imparten clases sin muchos conocimientos ni preparación. El yoga en general, y su aplicación en el ámbito de la psicología en particular, requiere de un gran respeto y compromiso.